SOBRE FRENILLOS

INFORMACIÓN “AMAMANTAR”: ¿TIENE MI BEBÉ FRENILLO LINGUAL?

<SÍNTOMAS ASOCIADOS AL FRENILLO

En la madre:

  • Cansancio, inquietud.

  •  Dolor en el pecho, durante y entre las tomas (en una lactancia normal, no hay ningún tipo de dolor).

  • El pezón sale de la boca del bebé aplanado y pálido (normalmente el pezón no debería deformarse).

  • Inflamación en los pechos, entre tomas, más allá del 3er-4º día de vida.

  • Décimas de fiebre, síntomas de gripe (mastitis producida por infección en el pecho)

En el/la bebé:

  • Tomas muy prolongadas, de hasta 45-60 minutos (una toma normal no excede de 15 minutos).

  • Chasquidos al mamar.

  • Bebés que se enfadan, que luchan en el pecho.

  • Bebés que se cansan en el pecho, se duermen, vuelven a despertar, maman, se cansan, etc.

  • Ampolla en la mitad del labio superior.

  • Muchos gases, cacas explosivas y verdosas.

  • Poca ganancia de peso.

  • Ictericia en los primeros días tras el nacimiento.

  • Deshidratación.

  • Atragantamientos, reflujo de leche, ruidos respiratorios al dormir

¿QUÉ ESTÁ PASANDO SI TU BEBÉ TIENE FRENILLO LINGUAL?

El frenillo lingual es una membrana que sujeta la lengua por la línea media de la parte inferior y que, cuando se desarrolla demasiado, impide hablar o mamar con soltura.El frenillo ocurre cuando el resto embriológico del tejido que une la lengua al suelo de la boca, no desaparece durante el desarrollo fetal (en la semana 12 de la gestación). Esta anomalía en el desarrollo podría deberse a factores genéticos y/o ambientales.

esquema frenillo

Para mamar, los bebés hacen un sello alrededor del pecho con los labios. Después la lengua sube y baja ejerciendo un vacío que extrae la leche del pecho. Si el bebé no puede hacer un buen sellado con los labios (porque presente frenillo supralabial, que suele ir asociado al frenillo sublingual) o no puede subir y bajar la lengua para crear el vacío adecuado, tiende a agarrar el pecho y a compensar los movimientos de la lengua como puede (forzando los labios, mordiendo con las encías, etc.). Los bebés con dificultades anatómicas en la cavidad oral, no consiguen generar el vacío suficiente, por lo que extraen menos leche con más esfuerzo que los bebés normales. Por eso las tomas se alargan y, aún así, en muchos casos no consiguen extraer leche suficiente.

El pecho de la mamá, que calibra su producción en volumen en los primeros 10-15 días de vida del bebé, al no estar bien estimulado, fija su producción en un volumen inferior a lo necesario en los meses siguientes (mientras más se mama o estimula un pecho, más cantidad de leche produce). Hay algunas madres que no parecen reducir su producción y que sufren inflamación molesta en ambos pechos, más allá de los primeros 3-4 días, por mal vaciamiento de los mismos. Por eso es muy importante, detectar las dificultades para mamar de los bebés en los primeros días de vida y, si se dan, establecer un plan de extracciones (manual o/y con sacaleches) para que la madre estimule su pecho (7-8 veces en 24 horas, no más de 15 minutos en cada pecho y preferentemente con extractor doble).

¿CÓMO SÉ SI MI BEBÉ TIENE FRENILLO?

Si presentáis ambos muchos de los síntomas expuestos al principio, observa la lengua de tu bebé y compárala con las siguientes fotos:

frenillos

(Fotos dossier Anquiloglosia www. albalactanciamaterna.org)

Hay frenillos más visibles que otros, donde al bebé llorar se aprecia claramente una membranita hasta la punta de la lengua, por detrás de la punta o incluso más atrás. Si la lengua tiene punta en forma de corazón, no se eleva cuando el bebé llora o forma una especie de cuenco (los bordes se elevan pero el centro queda pegado al suelo de la boca), probablemente haya frenillo. También puedes deslizar el dedo índice por debajo de la lengüita de tu bebé. Si te topas con un tabique membranoso por debajo del centro de la lengua, ahí tienes el frenillo.

Para tener un diagnóstico definitivo, consulta con tu pediatra o con una asesora en lactancia materna. Para compartir tus experiencias con otras mamás que hayan pasado por la misma dificultad, puedes contactar con algún grupo de madres de apoyo a la lactancia.

¿CÓMO SE SOLUCIONA LA PRESENCIA DEL FRENILLO?

Los frenillos lingüal y supralabial son defectos de nacimiento que causan dificultades en el amamantamiento, en la respiración, en el habla, en la deglución de la comida y en el desarrollo de la dentadura. No podemos hacer que desaparezcan, pero sí podemos corregirlos en cierta medida.

Ambos frenillos pueden cortarse de forma sencilla con tijeras o bisturí eléctrico o láser (No aún en España). En bebés recién nacidos la frenotomía puede realizarse con tijeras y sin anestesia de ningún tipo. No se tarda más de uno o dos minutos e inmediatamente son puestos al pecho de su madre, donde se calman. En bebés de más meses, puede ser necesario algún tipo de anestesia, para asegurarnos de que se estén quietos y sea menos estresante y maás precisa la maniobra. De usarse, suele ser gas sevofluorano, que los atonta durante unos 5 minutos, lo necesario para realizar los cortes. Apenas existen riesgos en estas intervenciones. El bebé puede tener molestias en la lengua durante las primeras 24 horas, que pueden paliarse con paracetamol (apiretal). Con la frenotomía, en todos los casos mejora la movilidad de la lengua. No se trata de una cura milagrosa, sino de una mejora de la movilidad de la lengua en un cierto porcentaje, que depende de la gravedad del frenillo, de la longitud del corte, de la edad del bebé y de su readaptación a su nueva configuración anatómica.

Con el crecimiento, la cavidad oral del bebé cambia y quizás sea necesaria una reintervención para mejorar aún más la movilidad de la lengua, ganando otro cierto porcentaje de mejora. El amamantamiento en sí mismo, ensancha el paladar y las mandíbulas, contrarrestando la limitación de los frenillos, por lo que constituye el mejor ejercicio de fisioterapia muy recomendable en estos casos.

Consulta con tu pediatra o con una asesora en lactancia, a dónde pueden derivar a tu bebé para realizarle una frenotomía. Actualmente en Asturias, en prácticamente todos los hospitales públicos hay pediatras que lo realizan, puedes pedirnos información más precisa de los mismos. También hay un pediatra muy conocido que está ya jubilado y sólo atiende de forma privada, el Dr Hevia (985273435/985236337), realiza también frenotomía de frenillos anteriores en su consulta, por unos 60€. Hay frenotomías algo más complejas, de frenillos más posteriores y que generalmente suelen `pasar más desapercibidas, aunque suelen ser muy incapacitantes para mamar bien y que realizan cirujanos pediátricos de Madrid y Barcelona, por unos 400/600€ o a través de aseguradoras médicas. En Asturias hay un cirujano pediátrico, el Dr Almoyna, que también las realiza , por unos 800 €, en el Centro Médico en Oviedo.

Si tienes el pecho dañado, pero aún no tienes un diagnóstico, es importante que lo cures, que mantengas tu producción de leche y que el bebé se alimente adecuadamente:

  • Para curar el pecho, extrae la leche con sacaleches durante al menos 24-48 horas impidiendo que el bebé te dañe al mamar, aplícate en los pezones una crema que contenga mupirocina (antibiótico externo Plasmidine o Bactroban), y deja el pecho aireado en lo posible. Si es posible, envía muestras de tu leche a analizar en laboratorio, para determinar la carga infecciosa y si es necesario administrarte un antibiótico oral y determinar cuál es el más adecuado.

  • Para mantener tu producción, debes extraerte leche de 7-8 veces en 24 horas. No emplees en cada sesión más de 15 minutos en cada pecho. Si puedes conseguirlo, utiliza un extractor doble para ahorrar tiempo y asegurate que utilizas los embudos adecuados a tu pecho, hay varias tallas. Dale la leche al bebé con el método que desees pero con mucho cuidado y con flujo lento. Cuando sientas que tu pecho ya está curado, intenta volver a poner al bebé al pecho. Puedes utilizar una pezonera, generalmente de talla grande, si aún continúa haciéndote daño por presión con las encías y mal sellado de los labios.

  • Para determinar si el bebé está ingiriendo las cantidades de leche adecuadas o si necesita algo más, acude a tu pediatra y establece un plan para vigilar el peso del bebé, su ganancia normal, en torno a 20 gr/día, los 3 primeros meses. En casa, comprueba que los pañales están bien mojados cuando lo cambias (esto garantiza que está bebiendo y que no se deshidratará) y que hace caca con regularidad. Si tienes dudas, acerca de lo que es normal en un bebé, puedes contactar con otras mamás que amamanten y no hayan experimentado dificultades. Esto es fácil en los grupos de lactancia.

  • Si el bebé no está extrayendo la suficiente leche, hay que suplementar. La primera opción es suplementar con tu propia leche. Si ya tienes el pecho curado, pon el bebé al pecho y después extrae con el sacaleches y dale lo extraído. Si aún así, es insuficiente, puedes pedir leche materna de un banco de leche o directamente a otras mamás. Si lo prefieres, también puedes darle a tu bebé leche de fórmula como complemento mientras solucionáis los problemas. A veces, las lactancias se convierten en lactancias mixtas (materna-leches de otras mamás-fórmula) y a veces se soluciona completamente el problema y se vuelve a una lactancia materna exclusiva.

En resumen, mantener la producción de leche extrayéndola y que el bebé esté bien alimentado son las prioridades. Eliminar la infección y las heridas del pecho también. Pero es muy importante determinar las causas del daño y remediarlas en lo posible, o el daño volverá a repetirse

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